Las singulares características del archipiélago  favorecen  las  actividades  lúdicas  y recreativas en un ámbito natural. La entidad Corporación Ambiental Coralina, se ha esmerado en dar normas de preservación de la naturaleza y en hacerlas cumplir.

En el conjunto insular conviven infinidad de  especies  animales  y  vegetales,  unas endémicas como el verderón de San Andrés,  y  el  adelfa  de  Monte;  y  otras  introducidas, entre los que se destacan el ave víreo, el cangrejo negro, la tortuga terrestre swanca, la tortuga de mar, el pez hamlet, langostas y langostinos. En el Jardín Botánico se preserva la colección viva de la flora caribeña exhibida en toda su belleza y con la sabiduría de la tradición de los usos.

La  riqueza  natural  ha  originado  diversas actividades  turísticas  entre  las  cuales  sobresalen las caminatas guiadas por expertos, por ejemplo, a la laguna Big Pound de San  Andrés,  y  en  Providencia,  el  Peak,  el lugar más alto de la isla (360 metros) donde a medida que se asciende se ven diferentes especies de flora y fauna.El Parque Nacional Natural Old Providence, ubicado en en el extremo nororiental de la isla de Providencia; el Parque Regional Johnny Cay, islote que se divisa desde el centro  de  las  playas  de  San  Andrés;  y  el  Parque Regional de Mangle Old Point, cerca al centro urbano, son otras grandes atracciones  para  quienes  se  interesan  por  el  ambiente natural.

Algunos empresarios privados, con la intención de preservar el legado de la naturaleza,  han  convertido  sus  predios  en conjuntos  de  conservación  y  propagación de especies, a manera de parques y  granjas  ecoturísticas  como  en  el  caso de West View Point y Job Saas Farne.

Una oportunidad para quienes se sienten atraídos  por  la  vida  cultural  y  el  conocimiento cercano de los isleñosraizaleses acudir a las ofertas de las organizaciones de posadas turísticas y nativas.